jueves, 10 de diciembre de 2009

Ya no me crees

No creo que haya una canción que exprese mejor lo que siento. Ya no me crees. He perdido toda tu confianza... y tu amor.

Si hubiese una máquina del tiempo volvería a la última vez que te vi. Volvería a abrazarte en el aeropuerto y volvería a decirte que no pienso dejarte nunca y que te esperaré el tiempo que TÚ consideres necesario. Y borraría los dos malditos días de después, me tragaría mi estúpido comportamiento que me ha hecho perderte para siempre.

Pero por desgracia el tiempo no puede volver atrás, no puedo cambiar el pasado y sólo me queda aprender de mis errores y asumir sus consecuencias.

Ahora tú te has ido y yo no puedo hacer nada. Ni siquiera enmendar mi error y pedirte perdón. No quieres darme otra oportunidad como yo te la di a ti.

Te he perdido y sólo me queda tu recuerdo y mi soledad.

Pero aún así sigo aquí, esperando una llamada, una palabra que me devuelva la esperanza que me niego a perder y que sigo conservando en mis sueños, lo único que me queda.

La distancia es el olvido y sé que me olvidarás. Yo te llevaré siempre dentro de mí.

Aunque ya no me creas, te amo.





No sé pensar si no te veo, no puedo oír si no es tu voz, en mi soledad yo te escribo y te entrego en cada beso el corazón.

Se apaga el sol en mi ventana y hace tiempo que ya no sé de ti, dime cómo te ha ido, si también estás solo y si piensas en mí. Sigo aquí.

En todas las palabras, mil caricias y miradas, tú me dabas lo que nadie me dio en mi vida. Tu recuerdo me consuela, me desvela, me envenena tanto cada día. ¿Qué haría si te pierde este pobre corazón?

Y no me crees cuando te digo que la distancia es el olvido. No me crees cuando te digo que en el olvido estoy contigo aunque no estés. Y cada día, cada hora, cada instante pienso en ti y no lo ves.

No me crees.

No sé soñar si no es contigo, yo sólo quiero volverte a ver y decirte al oído todo lo que te escribo en este papel. Entiéndeme.

En todas las palabras, mil caricias y miradas tú me dabas lo que nadie me dio en mi vida. Tu recuerdo me consuela, me desvela, me envenena tanto cada día. ¿Qué haría si te pierde este pobre corazón?

Y no me crees cuando te digo que la distancia es el olvido. No me crees cuando te digo que en el olvido estoy contigo aunque no estés. Y cada día, cada hora, cada instante pienso en ti y no lo ves.

Y no me crees cuando te digo que no habrá nadie que te quiera como yo, cuando te pido que en el olvido no me dejes sin razón, entretenerme en el recuerdo es el remedio que me queda de tu amor.

Y si me entrego a ti sincera y te hablo al corazón espero que no me devuelvas un adiós.

Y no me crees cuando te digo que la distancia es el olvido. No me crees cuando te digo que en el olvido estoy contigo aunque no estés. Y cada día, cada hora, cada instante pienso en ti y no lo ves.

Y no me crees cuando te digo que no habrá nadie que te quiera como yo, cuando te pido que en el olvido no me dejes sin razón, entretenerme en el recuerdo es el remedio que me queda de tu amor.

No me crees.

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